Por qué los niños y adolescentes deben tomar calcio

lunes, 17 de febrero de 2014

El calcio es el mineral que emplea nuestro cuerpo en la formación de la masa ósea, ayudando a formar los huesos y los dientes, haciendo que sean fuertes y saludables. La necesidad de calcio es más alta durante la niñez y adolescencia, porque es cuando los huesos se encuentran en más rápido crecimiento, y nuestro cuerpo necesita calcio adicional para que los huesos se fortalezcan.

La mayor parte del calcio que se necesita para lograr unos huesos fuertes tiene que obtenerse antes de los 17 años. Por eso siempre se recomienda que los niños y adolescentes coman y beban alimentos que contengan buenas fuentes de calcio, para así contribuir al almacenamiento en los huesos de este mineral esencial para el futuro de nuestra masa ósea.

Pero, ¿cuánto calcio necesitan los niños? Los nutricionistas recomiendan que entre los 4 y los 8 años los niños tomen 800 miligramos (mg) de calcio al día, es decir, un equivalente a dos porciones del grupo de alimentos lácteos. Los adolescentes de entre 9 y 18 años necesitan más calcio, porque sus huesos crecen más rápido, y por eso se recomienda que consuman 1.300 mg de calcio al día, o el equivalente de tres porciones de alimentos lácteos. Un vaso de leche, por ejemplo, contiene unos 300 mg de calcio, por esta razón a los niños y adolescentes siempre se les recomienda tomar unos cuantos vasos de leche al día, para ayudar así a obtener la cantidad de calcio que se necesita diariamente.

Los productos lácteos, como la leche, el queso y el yogurt, son excelentes fuentes de calcio; y además poseen otros elementos esenciales para el desarrollo de unos huesos fuertes, como son el fósforo o el magnesio. Otras fuentes de calcio son verduras y hortalizas como las espinacas, la cebolla, brócoli, el cardo o la acelga; legumbres como las judías blancas, los garbanzos o las lentejas; pescados como el lenguado, el besugo, el salmón o las sardinas; crustáceos como los berberechos, mejillones, vieiras, almejas o chirlas; además de la yema del huevo y los frutos secos.

Para saber cuánto calcio contiene un alimento, hay que mirar las etiquetas con información nutricional de los alimentos, que siempre van a indicar, en el caso que lo tenga, la cantidad de calcio que contiene un producto. Eso sí, hay que diferenciar muy bien los alimentos naturalmente ricos en calcio, de los que están enriquecidos, es decir, que tienen calcio añadido. Lo que los nutricionistas suelen recomendar es que consumamos alimentos naturalmente ricos en calcio y no tanto suplementos de calcio.

Lo importante es evitar siempre la deficiencia de calcio, ya que para tener huesos fuertes y buena salud es importante contar con suficiente calcio. Y un consejo importante, además de en la niñez y adolescencia, hay que continuar tomando alimentos ricos en calcio toda la vida, para evitar enfermedades como la osteoporosis.

Fuente naturarla.es

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