Adolescentes obesos que duermen poco, propensos a enfermedades cardiovasculares

sábado, 8 de marzo de 2014

La falta de sueño y la obesidad se han asociado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas en adultos y niños de poca edad, pero la relación no es tan clara en los adolescentes, un grupo de edad conocido por no dormir el tiempo adecuado y tener una tasa de prevalencia de sobrepeso y obesidad del 30% en EEUU. En un nuevo estudio que se publica en The Journal of Pediatrics, sus autores encontraron que los patrones típicos de sueño también pueden predecir el riesgo cardiometabólico en adolescentes obesos.

Heidi B. IglayReger y sus colegas de la Universidad de Michigan y la Universidad de Baylor, en EEUU, estudiaron a 37 adolescentes obesos con edades de entre 11 y 17 años. Los investigadores midieron las características del síndrome metabólico (colesterol en ayunas y azúcar en sangre, circunferencia de la cintura, índice de masa corporal y la presión arterial) para crear una puntuación de riesgo cardiometabólico.

Se equipó a los adolescentes con un monitor de actividad física, que llevaron 24 horas al día durante siete días para medir los patrones típicos de la actividad física y el sueño. Un tercio de los participantes cumplió la recomendación mínima de realizar actividad física por lo menos 60 minutos al día; la mayoría de los involucrados durmió aproximadamente siete horas cada noche, despertándose al menos una vez, y sólo cinco cumplieron con los mínimos recomendables de 8,5 horas de sueño por noche.

Incluso después de controlar los factores que pueden influir en el riesgo cardiometabólico, como índice de masa corporal y actividad física, los bajos niveles de sueño seguían siendo un importante predictor de riesgo cardiometabólico en adolescentes obesos.

Esto muestra que incluso entre los que ya están considerados en riesgo de enfermedades cardiometabólicas, en este caso los adolescentes obesos, la disminución de la duración del sueño fue predictiva de mayor riesgo cardiometabólico.

Este estudio no puede determinar si la falta de sueño provoca enfermedades cardiometabólicas o si la propia obesidad genera alteraciones del sueño. Sin embargo, según el doctor Iglay Reger, "la fuerte asociación entre la duración del sueño y la puntuación de riesgo cardiometabólico independientemente de los efectos de la composición corporal y la actividad física sugieren una posible influencia de la duración del sueño en la salud cardiometabólica en adolescentes obesos".

A su juicio, los datos de esta investigación proporcionan evidencia de que la evaluación objetiva del sueño puede ser una herramienta útil para identificar a los adolescentes en riesgo. No obstante, reconoce que se necesitan más estudios para determinar dormir más horas seguidas reduciría el riesgo de desarrollar enfermedades cardiometabólicas.

Via ecodiario.eleconomista.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 

entradas populares